“El País” y el Periodismo Mierda

Publicar fotos trucadas, con el contexto falseado, que directamente llevan a engaño o a colaborar en una labor continuada destinada a manipular el subconsciente y la percepción de la realidad (más importante que la realidad misma) debería estar en los libros de estilo de cualquier diario, para prohibir tal práctica o desaconsejarla. Pero para desgracia de la información al servicio de la verdad y la objetividad, parece que esta práctica tramposa existe en tales libros de estilo como herramienta válida para los objetivos de difusión sectaria y propaganda descarada.

En este caso es nuevamente “el País” el que cede sus páginas a la labor de mercenario de intereses poderosos. La fotografía en cuestión es la siguiente:

Y la historia de esta foto algunos la conocemos y es como sigue: Al parecer tras la operación sionista “Plomo Fundido” que acabó con la vida de más de 2000 civiles palestinos en una masacre definida como crímenes contra la Humanidad por la ONU, muchas familias perdieron al cabeza de familia, y nuevamente muchas familias rotas, mujeres viudas con hijos se enfrentaban al seguro futuro de la miseria. Así, el pueblo palestino, rebelándose contra el triste destino que condena a la miseria a la viuda y huérfanos, en una zona tan pobre, promocionó que hombres en edad de casarse, en vez de tomar esposa entre las vírgenes o solteras, adoptaran por esposa a las viudas de los muertos por el ejército sionista, y tomaran a los hijos e hijas de éstas como hijos propios. Una manera humanitaria de recomponer familias destrozadas por la guerra.
Y así, organizaron una boda multitudinaria en la que jóvenes solteros, renunciando a contraer matrimonio con mujeres solteras, lo hacían con las viudas de sus paisanos muertos, dando un nuevo padre (con su propia persona) a los huérfanos que de otra manera se verían condenados a la pobreza y exclusión social segura. Una manera de decir al ejército asesino de los maridos muertos, que pueden matar los cuerpos, pero la estructura civil y humana de un pueblo puede recomponer los desastres. En la ceremonia, los futuros maridos aparecen de la mano de las hijas de sus prometidas,o de damas de honor del enlace, en un acto simbólico de adopción, los prometidos vestidos de gala, y las hijas de las prometidas, vestidas como de primera comunión. Más adelante en la ceremonia se juntarían las tres partes de la nueva familia, el marido, la esposa y los hijos, fundiendo una nueva familia.

He aquí que el poder sionista no se contenta con asesinar personas, y se apresta a insultar a sus víctimas. Presentan la foto, por medio de sus blogs pro-sionistas como si fuera un “abuso de menores” o boda de el prometido con la niña. Esa foto fue propagada por tales blogs, con la mentira para desacreditar y tergiversar y presentar un acto humanitario (la adopción de mujer y huérfanos) como si fuera un acto de trata de blancas o de perversión sexual entre niñas y adultos palestinos, o de bodas obligadas de menores con adultos.
El desmentido y el verdadero significado de la foto fue claramente expresado por bastante gente, y la manipulación, puesta en evidencia, aún así la foto ha seguido circulando con la mentira. EL nazi Goebbels teorizó acerca del uso de la propaganda, la difusión y la mentira como herramienta de preparación de la opinion pública para suscitar emociones subconscientes que sirvan para incitar y amparar los actos del futuro, los nazis de nuestro tiempo, los sionistas lo saben bien, y sus servidores y mercenarios, los medios de propaganda y difusión como “El País“, también. No es nuevo que últimamente haya habido un aumento cuantitativo de las páginas que ese medio presta a los mandatarios genocidas como Netanyahu o su embajador, destinadas a lavar la imagen de los criminales, las cuales ceden para que los genocidas limpien su imagen pública y hagan propaganda para mejor asesinar en el futuro, pero he aquí mi sorpresa cuando leo, en el pequeñito espacio de “Fe de erratas” que casi nadie lee, lo siguiente: (El País, Opinión, Fe de erratas, pag 36, 30/05/2010)

Fe de errores: En el reportaje “Esclavas. Las cloacas del comercio sexual” que se publica hoy en El País Semanal, se ha incluido una fotografía con el pie “bodas de niñas con adultos organizadas por las autoridades palestinas“, tal como aparece identificada la imagen en el libro Esclavas del poder, de Lydia Cacho, que será publicado próximamente. En realidad esas niñas son pequeñas damas de honor que acompañan a los novios en una boda colectiva celebrada en Gaza en el verano de 2009″

(Recomiendo leer a menudo la fe de erratas de los diarios, porque dan buena muestra de si esos medios manipulan publicando una mentira a grandes titulares, sabiendo que al día siguiente sacando una notita en páginas irrelevantes que nadie lee, se limpian de culpas legales, al tiempo que logran engañar a la gente con noticias falsas, un titular de portada, o el Semanal, lo leen 2 millones de lectores, y la fé de erratas unos pocos miles, “calumnia que algo queda”)

Sorprendente, el MISMO día que EL País publica una foto falsa como si fuera verdadera, en otro lugar recóndito en letra pequeñita se reconoce que es falsa, pero la mayoría no se enterará. Es acostumbrado que esas manipulaciones se hagan publicando una calumnia o exceso, o mentira un día, y a los dos o tres días editar una nota chiquitita para desdecirse, o esperar a que un juez te obligue a rectificar y hacerlo en un espacio que nadie lee, pero lo novedoso y escandaloso en este caso es primero que se publique una foto de la que ya se sabe que es falsa porque es conocido y publicado el contexto de esa foto, y segundo que la fé de erratas se publique el mismo día que se publica la errata. Eso no es periodismo basura (lo es el periodismo que no sirve para nada) es “Periodismo Mierda”, porque contamina y mancha.

Y en “PERIODISMO MIERDA” el panfleto de difusión “El País” se está especializando. Que lo tenga comprado el poder institucional o político de su país, el empresarial de los poderes fácticos monetarios o el poder del dinero del lobby sionista es lo de menos, mierda color marrón oscuro hiede igual que la marrón claro. Dicen algunos que “El País” en un tiempo pasado fue un diario serio,(un mito como otro cualquiera) en realidad nunca dejó de ser otra cosa que un panfleto publicitario al servicio de algún interés político concreto, o empresarial concreto. Hoy sólo cambia el jefe al que sirve.

Entretando, y el mismo día, el teórico “defensor del lector” que supuestamente es el que cuida y explica el libro de estilo periodístico, lo que se entretiene es en dilucidar si está bien o es de mal gusto publicar la foto de la cornada a un torero, o es mejor esconder la molesta realidad para que la gente no se revuelva en sus asientos. Puf, qué nivel deontológico de la profesión.

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